A veces llegaba,
como un recuerdo que no sabía
si viví
o imaginé.
Un ser que extrañé
hasta dudar
si alguna vez estuvo.
Y, aun así,
permanecía.
Como algo que no se repetía,
pero no se iba.
Pasó por mi vida
y dejó la sensación
de haber estado siempre.
Luego se esfumó.
No solo de mí
sino de todos.
Desapareció
sin desaparecer.
Me pregunté:
¿por qué tan breve?
¿Por qué te escondiste?
¿También te dolió?