¿Por qué?
Ese interrogante que viene
desde la frustración.
Ese ¿por qué?
Interroga lo que no pudo ser.
Mas no me duele la cabeza.
¡Y ese ego!
Firme como una pared,
golpeado y, a la vez, autoaislante.
Llueve,
llueve mucho.
Un shot tras otro
ha sido el camino
a un refugio que,
tu solo conoces.
Solitario, pero consciente
de elegir ese silencio interno.
Vas por el mismo sendero,
caminando en círculos;
con esa normalidad infinita.
Llueve,
llueve mucho.
Me diste la espalda,
te abracé.
No estoy buscando un perdón
que fue perdonado.
Tu amor insiste,
pero en ti es invisible.
Todo está bien,
sabes que lo sé.
Llueve agua ardiente.
Me abandonaste
pero no estarás solo.
No llamas mucho,
pero no estarás solo.
Sentí que me hiciste a un lado,
pero no estarás solo.
Te preguntaste:
¿qué hice mal?
Pero no estarás solo.
Me negaste,
pero no estarás solo.
Todo está bien,
te amo.