Abrazos
calurosos,
otras veces fríos;
así como me gustan.
Pero no me sentí
parte de ti.
Me sentí amado,
otras veces atrapado.
Incomprendido,
mas no atascado.
Porque aprendí
a florecer en las rocas.
Me viste nacer,
me diste historias,
me diste sombras y fantasmas.
Mas me diste
fuerzas para crecer.
Pero no me sentí
parte de ti.
Me diste secretos,
descubrimientos,
paciencia
e infortunios.
Mas me diste fuerzas
para soñar.
De ti salté al cielo
sin tener que volar;
ampliaste mi mundo
sin tener que ancharte.
Soy parte de ti
y tú de mí.
¡Gracias!
Pero no me sentí
parte de ti.